Amor 80219

Un poema para el Aula Poética del día 8 de febrero. Estuvimos con la poeta Teresa Pacheco, y nuestro tema era el amor. Este poema es el que yo leí

Mangana, Luna y Marte

La noche en que subí a la plaza de Mangana a ver los telescopios y la luna, pude hacer un vídeo y unas fotos. Una de ellas era realmente curiosa y me pareció oportuno hacerle este poema. Se trata de un soneto, pero hecho con versos de catorce sílabas (Alejandrinos)

Poema

Un soneto a los poemas, el hecho en sí de escribir y el resultado que se obtiene.

Apotropaico

Dicho de un rito, de un sacrificio, de una fórmula, etc… Que, por su carácter mágico, se cree que aleja el mal o propicia el bien. El término deriva del verbo griego αποτρέπειν (‘apotrépein’ = «alejarse»), y se relaciona con la necesidad psicológica de hallar cierta seguridad ante lo incierto y desconocido. Es común que esto se refleje haciendo juegos de palabras, circunloquios, perífrasis o eufemismos a fin de evitar ciertas palabras, especialmente las consideradas tabú.

Incendio

Se me incendió el aceite en la cocina. Se quemó la campana y se formó un lío terrible cuando llamé al 112 y se desplegó el operativo con municipales, ambulancias y demás. No pasó nada grave porque yo apagué el fuego, pero pudo pasar. Luego mis vecinos me gastaban bromas con mi afición a poner en verso cualquiera acontecimiento, así que aquí está mi poema al incendio.

Sin prisa

Después de enfadarme por la tranquilidad con la que mi hijo hace las cosas, no me ha quedado más remedio que escribir estas décimas.

La vida para novatos

Ensayando modos de versificar, en este caso una glosa. Se trata de una composición en la que el primer cuarteto está formado por cada uno de los últimos versos de las cuatro décimas siguientes.

Sucio sexo en el monte

Estas palabras para esa gente que tiene coche, se mete por un camino, se camufla y se dedica a menesteres sexuales que no son ningún problema en si mismo, pero que se convierte en un asco cuando se dejan esparcidos los restos del asunto por todas partes. Luego vuelven otro día y, como está sucio, se alejan un poco más. Y siguen dejando restos, de manera que el monte parece un basurero.