Teatro

Un soneto para mi afición más actual y no por eso más nueva. Nuestros profesores dicen que no hay que decir nunca ¡Qué difícil! si no ¡qué apasionante!, de modo que con esos mimbres he armado este soneto.

Hasta el infinito y más allá (raíles)

Aprender cosas nuevas cada día es como una necesidad que me permite tener temas para componer y juntar palabras que suenen a poesía. En este caso descubrí que la anchura de las vías del tren está ligada a la época de los romanos, cuando los caminos que se trazaban debían tener, al menos, el ancho correspondiente al culo de dos caballerías para que los carros se movieran con facilidad.