Desgracia

A veces pienso que somos demasiado compasivos con nosotros mismos y nos dejamos llevar por la tristeza y la melancolía cuando se tuercen las cosas a nuestro alrededor. No creo que sea infantilismo buscar el modo de saltarse a la torera las penas, pero sí que es un recurso para desbloquear a las personas sensibles y puede ser un remedio contra la depresión. Con esa idea he escrito esta tarde este poema.