Soneto rimbombante y sin sentido

Leyendo y escuchando algunos poemas actuales me doy cuenta de que las palabras no significan nada, o se buscan palabras de poco uso, desconocidas, anticuadas o inventadas, ¿para que suene más culto? Quizá.

Teniendo esto en cuenta, y con mucha mala leche por mi parte, he inventado este soneto con dos opciones de lectura, octosílabo y endecasílabo. Como no significa nada, da exactamente igual en las dos lecturas.

Por si acaso no se entendía bien lo he escrito en modo de tabla.

 

 

Gris

Un soneto que pretendía desentrañar un poco la forma de vida tan simple como gris pero que está formada por las cosas buenas y malas, y simples pero no despreciables. No sé si lo consigo.

 

Dos sonetos en audio

Tengo un compañero, vecino y amigo, Manuel Olarte, que dirige una emisora de radio desde hace más de treinta años. Es una emisora local, pero ahora con internet tiene muchísima cobertura. Se le ha ocurrido hacer una sección a la que llama «El rincón de los poetas» y, claro, ahí voy yo.

Estos dos antiguos sonetos, de los que no guardo copia, los ha leído esta tarde, y tengo que darle las gracias de todo corazón. Los recuperaré en papel, claro.

Soneto a Raquel

En mi breve escarceo con la poesía, comencé haciendo sonetos, el primero de ellos lo dediqué a los bidones que ejercían de papelera en los pasillos del Zóbel.

Ha pasado mucho tiempo pero me sigue gustando mucho esta estrofa tan utilizada por todos los poetas. Por regla general suelo hacerlos como homenaje a la gente que aprecio, compañeros y amigos. Aquí está el soneto que dediqué a Raquel Carrascosa, coordinadora del Aula Poética. Mujer trabajadora por demás y que me ha acogido con los brazos abiertos en este grupo, ahora tan importante para mí.